Nos dirigimos entre el polvo del desierto hacia el sitio más deseado e imaginado de nuestro viaje por Egipto, el Valle de los Reyes. Cuantas películas, series, libros y documentales llenaron nuestras mentes años atrás, y ahora, íbamos a conocer este valle desértico tantas veces soñado. Nos invadía la emoción pensando que conoceríamos uno de los lugares mas emblemáticos y misteriosos del mundo antiguo.

Este valle fue elegido por Tutmosis I para la construcción de su tumba. Los saqueos a los tesoros de los reyes en las pirámides, habían llegado a su fin. Tutmosis I decidió ser enterrado bajo la tierra de este valle, un sistema no utilizado hasta el momento. Se trataba de un sitio inhóspito, donde no existe la vegetación y donde a nadie se le ocurriría vivir. Nadie le molestaría ni saquearía sus tesoros. Después de su muerte, muchos otros faraones continuarían siendo enterrados aquí.

Valle de los Reyes

En el Valle de los Reyes hay 62 tumbas que están numeradas según el orden en el que fueron descubiertas. La denominación “KV” significa King Valley, siendo la KV 1 la primera en descubrirse, perteneciente a Ramses VII, y la KV 62 la última en ver la luz y que como sabréis, es la de Tutankamon.

La entrada al recinto incluye la visita de tres tumbas a elegir entre las que estén abiertas. Para saber cuáles están abiertas podéis visitar la página”Which Tombs and Temples are open”. Nosotros, siguiendo la recomendación de nuestro guía Tarek, visitamos las tumbas de Merenptah, Seti I y Ramses IX.

Si queréis ver la tumba de Tutankamon hay que pagarla aparte. Nosotros así lo hicimos y visitarla fue todo un acierto. Sentimos no poder poneros ninguna foto de esta visita por estar absolutamente prohibido usar cámaras de ningún tipo.

Las tres tumbas en las que entramos, son tres ejemplos de arte egipcio por sí mismas. En todas se intuye el gran trabajo que hicieron aquí, milenios atrás. El camino descendente hasta las cámaras funerarias es un museo lleno de obras de arte. Las pinturas y jeroglíficos de las paredes y techos son magníficas, haciendo visible la destreza de los artesanos que trabajaron aquí durante muchos años.

El tema principal de pinturas y relieves es el paso al mas allá, la preparación del faraón para su próxima vida.
En la construcción de las tumbas, los obreros eran los encargados de excavar en la roca, y siguiendo las órdenes de los arquitectos del faraón, daban forma, bajo tierra, al futuro lugar de descanso de su rey. Cuando terminaba este proceso, entraban en juego los artesanos, que se encargaban de decorar minuciosamente todos los espacios de la tumba.

Pudimos admirar estas criptas reales con bastante tranquilidad, ya que al no haber mucho turista, todo se disfruta más. Se encuentran en buen estado de conservación y recomendamos su visita.

Tumba KV62

Acabaríamos nuestro paso por este Valle de los Reyes, visitando el lugar de descanso del faraón mas famoso e intrigante del Antiguo Egipto: Tutankamon.

En algún blog habíamos leído que se desaconsejaba la visita a esta tumba, porque hay que pagarla aparte, o porque dentro no hay prácticamente nada y no merece mucho la pena. Pero nosotros, como amantes del Antiguo Egipto, queríamos cumplir un sueño tanto tiempo esperado, y os podemos decir que se convirtió en el mejor momento de todos nuestros viajes hasta ahora.

Es verdad que es más pequeña que todas las demás. Es verdad que salvo en la cámara funeraria, no existen pinturas o relieves espectaculares. Pero hay que entender, que la muerte prematura del joven faraón, llevó a tener que construir su tumba de forma apresurada. Lo importante aquí, es todo lo que se encontró dentro, mas de 5000 piezas de miles de años de antigüedad.

Cuando vimos el tesoro de Tut en el Museo del Cairo nos quedamos impactados por su belleza y magnificiencia. Ahora, en las entrañas de su tumba, entendimos e imaginamos, como se debieron sentir Howard Carter y Lord Carnarbon, cuando el 4 de noviembre de 1922, vislumbraron a la luz tenue de los candelabros, las maravillas que aquí se encontraban. Todo estaba apilado y colocado de forma desordenada y anárquica a causa de las prisas, por la muerte del joven Rey. Sin duda, fue el mayor y más importante descubrimiento arqueológico de la Historia, y ahora, nosotros estábamos allí dentro, emocionados al encontrarnos en uno de los lugares más misteriosos e intrigantes del mundo.

Después de bajar por un angosto pasillo descendente, llegamos a la cámara funeraria, y cuando miramos hacia la izquierda, nos llevamos una sorpresa inesperada. Allí estaba, para nuestro asombro, la momia del faraón Tutankamon. Nos quedamos estupefactos. Ante nuestros ojos, se hallaba el rey Tut, tumbado boca arriba dentro de una vitrina en la posición faraónica con los brazos y manos sobre su pecho. Nos miramos y nos quedamos sin palabras, con ojos de sorpresa, admiración y respeto. Estábamos a unos pocos centímetros del faraón que cogió las riendas de su país siendo un niño de 12 años, y que murió muy joven por causas que todavía no están claras.

En la sala de las momias del Museo del Cairo, vimos a faraones y reinas importantes en la Historia de Egipto. La mayoría murieron ya mayores. Al observarlos de cerca se aprecia claramente. Ahora, al mirar el cuerpo de Tutankamon, vimos un rostro de un muchacho joven, de unos 20 años, no muy alto y de complexión delgada, debido lo más seguro a su delicada salud. Su padre fue Akenatón, famoso por su revolución religiosa, y el que dio una vuelta de tuerca a todas las creencias hasta ese momento. A la muerte de éste y de su esposa Nefertiti (se cree que no fue la madre de Tutankamon), el joven Tut tuvo que casarse con su hermana Anjesenamón para poder gobernar Egipto. No tuvo descendencia, y durante su corto reinado, todo volvió a ser como antes de la revolución de su padre, un Egipto de diferentes dioses en los que creer y adorar.

Así fue como estuvimos mas de 20 minutos, mirándole hechizados completamente solos en su tumba. El faraón y nosotros, nadie más…

Al entrar en la cámara el vigilante con otros dos visitantes, despertamos de nuestro sueño. Un sueño que nos llevó durante un buen rato a mucho tiempo atrás, donde imaginamos como pudo ser la vida del faraón que tanto admiramos y respetamos.

A la derecha de la momia real, con un desnivel de un metro más o menos, está la cámara del sarcófago. Aquí fue donde se encontraba el momia del faraón. Cuando fue descubierta en 1922, sobre su cabeza y hombros llevaba su famosa máscara de oro y piedras preciosas. Estaba protegido dentro de cuatro capillas doradas encajadas unas en otras, como las muñecas rusas Matrioshka.Valle de los Reyes

Actualmente en el centro de esta cámara, se encuentra uno de los sarcófagos del faraón dentro de una gran urna. Las paredes a su alrededor están decoradas con diferentes escenas policromadas en las que aparece Tutankamon, y donde el tema principal es el “Libro de los Muertos”. En una se puede ver a su sucesor al trono haciendo al joven rey el ritual de “la apertura de la boca”. En la pared adyacente a esta, aparecen 12 monos que representan las 12 horas del viaje del faraón, en su tránsito hasta llegar a su nueva vida.

Hace unos meses, comenzó una nueva investigación en esta cámara, ya que se cree que detrás de estas bellas paredes, se puede encontrar la tumba de la madrasta de Tut, Nefertiti. Ojalá que se cumpla esta teoría. ¡Sería otro descubrimiento magnífico!

Para acabar, deciros que si algún día visitáis Egipto, no dejéis de entrar a este lugar tan especial. No os arrepentiréis nunca. 

Nuestra valoración es, sin duda, de 5 estrellas

Valle de los Reyes