Sentimientos de un peregrino

Creo que todo el mundo, alguna vez en su vida se plantea la idea de hacer el Camino De Santiago. Seas religioso o no, algún resorte en nuestra cabeza hace que aparezca en nuestro pensamiento. Para unos, la experiencia espiritual. Para otros, la búsqueda de ellos mismos, sin religiones por el medio. El motivo da igual. Cada persona tenemos una motivación distinta a la hora de dar el paso hacia delante y comenzar a disfrutar de esta aventura.

Una experiencia única

Nosotros decidimos comenzar nuestra andadura como peregrinos, haciendo el tramo que va, desde Valença do Miño, en Portugal, hasta Santiago de Compostela, recorriendo la última parte del Camino Portugués. Comenzamos a andar con la mochila llena de ilusión, alegría e incertidumbre al mismo tiempo, sin saber que nos depararía este camino tan desconocido y misterioso para nosotros. 114 Km para buscar “la Esencia del Camino”. ¿La encontraríamos?

Pronto nos dimos cuenta, que al andar juntos la mayor parte del día, teníamos la oportunidad de conocernos aún mas entre nosotros, y a la vez, a nosotros mismos. Nuestras etapas discurrieron entre risas, conversaciones únicas y momentos inolvidables. Pero también apareció el cansancio, las dudas y alguna pequeña discusión. Y creo que ese proceso vital te va llevando poco a poco a descubrir esa esencia, un sentimiento distinto al que no estas acostumbrado.

Por otro lado el Camino también te da libertad. Eres libre para comenzar a caminar cuando quieras. Eres libre para parar a descansar cuando te apetezca y el horario lo marcas tú. Digo esto, porque lo normal es que casi todo el mundo, en nuestra vida cotidiana, nos encontremos atados a los quehaceres cotidianos que repetimos una y otra vez todos los días.

Marcarse un nuevo reto

A parte de lo anteriormente dicho, el Camino De Santiago supone, el comienzo de una aventura que tiene como objetivo el llegar a un punto muy deseado por el peregrino, Santiago de Compostela.

En el transcurso de cada etapa siempre aparece esa idea, ¿conseguiremos llegar hasta el final?, ¿como será ese momento?. Ese pensamiento te va empujando cada día y tira de ti en los momentos mas duros. Cuando las cosas se ponen mal, por tu cabeza pasan todo tipo de pensamientos. ¿Me merece la pena tanto esfuerzo?, ¿me dará el camino lo que estoy buscando?. Poco a poco te das cuenta de que el ser humano puede hacer lo que se proponga, y que con esfuerzo y perseverancia, conseguirás seguir andando cada día y así lograr llegar a la meta. Este ejercicio mental te ayuda a conocerte un poco mas a ti mismo y te hace mas fuerte.

 

El camino de la sinceridad

Siendo peregrinos, nos dimos cuenta que la realidad que nos rodeaba era auténtica y sobre todo sincera. Nada es engañoso, todo te viene de cara, y eso, según está el mundo, es de agradecer. El canto de los pájaros, el olor a tierra mojada, la bondad de la gente que vas conociendo, o simplemente una sonrisa o una lágrima, forman parte de ti y te hace sentirte bien contigo mismo y con los demás. Te ayuda a creer mas en la gente y en las cosas que pensabas que no tienen solución, como el egoísmo, la envidia o la crítica hacia los demás. Se abre ante ti un mundo de esperanza, un mundo sincero y abierto donde todo es posible y sobre todo verdadero.

En resumen, recomendamos a todo el mundo vivir esta experiencia única, donde se aprende a ser mas comprensivo, tolerante y bondadoso. Donde te das cuenta de que todo es más sencillo de lo que parecía. Donde la persona que comenzó a andar un día, ya no volverá a ser la misma, y que hay un “antes” y un “después” desde aquel día.

Si este post sirve para que algún día decidáis hacer vuestro camino y encontréis lo que buscáis, nos sentiremos muy contentos y satisfechos de aportar un granito de arena en vuestra decisión. Seguro que no os arrepentiréis. Palabra de peregrino.

Y a los que ya lo habéis hecho, ¿nos contáis vuestra experiencia? Estaríamos encantados de conocerla

¡Hasta pronto! Buen Camino

PD. Podéis leer el detalle de nuestra experiencia en el Camino Portugués y en el Camino Sanabrés.